El principio

velas
Foto: Luis Benítez (Maastricht, Holanda)

Y como no podía ser de otra manera, todo comenzó, precisamente, por un sueño. Tal vez sean ciertas esas odas a lo onírico que con frecuencia los románticos poetas utilizan en sus letras, y los literales sueños nos conduzcan a lo platónico. Quizás cuando dormimos nuestros yos se intercambien los papeles, y el que se aloja en el subconsciente piense que es hora de cumplir los caprichos que se acomodan en lo más profundo de nuestro ser. Al consciente no le queda otra opción que la de aceptar su destino, y bravo y temerario mira de frente a la vida para borrar miedos del mundo real y salir de nuestra a veces tan peligrosa zona de comodidad.

Una vez despiertos, después de uno de esos sueños en los que lo irreal parece cierto, los miedos se convierten en polvo del desierto y el oasis del alba en esperanza. Los días se hacen cortos y la quimera apasionada. La ilusión es ahora eterna e infinita, y la imaginación se ha quedado sin espacio en un mundo que espera ser cambiado. Este planeta ansía que aquellos que viven en él aprovechen el gran regalo de vivir, porque… ¿qué es sino una vida perdida aquella que no se basa en las fantasías, por inalcanzables que parezcan?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s